paso a paso , el tiempo
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una palabra les debo
sí, de ésas las comunes
una diaria, singular pero no demasiado
una nave de información hacia ningún puerto
o todos, los de quienes me lean
sí, la carga parece homogénea
pero no lo es tanto
en cada puerto
cada quien descarga lo que quiere
o le sirve o necesita
a veces ni yo sé que quiero, decir
ni de donde está el viento
ni cuales son las estrellas
ni de brújulas y sextantes conozco
y en base a ese desconocimiento
es que hoy dudo, dudo y me pregunto
poco sé de mar, salvo de orillas
por lo que no me atrevo a zarpar
y de esta boca no saldrán naves
ni esta palabra ni aquella
por lo que les pido paciencia infinita
porque hoy, aquí y ahora
me mantengo junto al borde,
muy terreno y muy deudor.
de que sirven los años apilados
como leños esperando inviernos,
ordenados y secos, formando
el hogar de las arañas
y el terciopelo naranja,
ilusión del ardor de las llamas
como se conquista la rivera del río
nadando, brazada tras brazada
el aire que flota en los pulmones
desplazamiento rítmico y terso
búsqueda del horizontal borde
donde descansan atentos, los ojos
porque remontar la cometa y
dejar fluyendo los hilos
de memorias cada vez más lejanas,
punto de partida del cual provengo
cercano al fin de esta nube
donde pronto seré agua.
mi vida estos días
me digné a corregir las direcciones para poder ver las fotos en VISIONES
un pie, el desafío
resistir el frío como así el calor
frío pertinente a la inclinación del sol
calor ausente y presente
de las imágenes de aquellos pocos días
alambres de púas cimbran las canciones
que escucho y no,
empujan transparente el aire a las puertas
que ignorada de oídos dejó la ilusión
clavando postes podridos de humildad
llovizna el aserrín ácido de una mentira
se consume la hiedra que lo abraza
y abandona la mañana, la otra posibilidad.
de este lado,
meditaba pensativo entre sus filas
porque todos lo esquivaban
hasta que encontró la solución
el nuevo desodorante Axxxión
de efectivo triple efecto y con intensísimo aroma
a uvas del viñedo
no, no fue así
tan solo un reflejo
una mirada sobre lo tibio
arena, mar, sol, el denominador común
necesario
apenas llegó, tarde, pero llegó
como una frase a destiempo, confusión
estuvo y no
los libros, cartas, la hamaca, piazzola y ray charlssss
toda una estantería de historia aun por contar
pasó
ya fue.
es bueno que a uno lo quieran leer
aunque escriba estas pavadas :o)
blabla blabla, llueve sobre mojado canta Fito
y Joaquín acompaña la conga de la tarde,
un libro de Saramago y el tedio instaurado
pasan los días 12, 13, 14 y enero me deja de nuevo a pie
ausencia de luz clava sus garras dentro del optimismo
las ganas se arrastran por la arena, siempre húmeda
falta poco me recuerdo, en breve se inicia el proverbial ciclo
y año tras año tras año elaborando los vinos del estío.
escribir cosas cortas
cortas y atrayentes
lugares comunes, vivencias normales
escribir como se siente, no tan elaborado
imágenes cotidianas, abriéndolas como si fueran persianas
y dejar correr ríos de palabras que se irán acumulando en el viaje
viaje que tiene el impulso de uno, sin quererlo ni apreciarlo
algo que no parezca profundo, mas bien sencillo, digerible
como si fuera uno mismo quien lo está dibujando, pensando
pero no es nada, solo impulsos, ríos, remolinos, orillas y saltos
escribir cosas ya no tan cortas, más personales
diferentes y ocasionales
ya con destino, a cambio de ideas, frases
razón del intelecto, cerrado en pensamientos
y tallando injustificadas e innecesarias creaciones
creaciones que nada tienen de creativas, entreverando
mazos de acuarelas y óleos sin siquiera pintar, esbozos
que siguen sin nada ser, tan solo escrito, oleaje, torbellino y mensaje.
que es escribir, sino
animarse
anoche me encontró una lechuza
en ropas de una mujer de cejas firmes
firmes como los barrotes, su canto
convincente, elaborado
zancos que movía con los labios
principios más puros que delfines
anoche en una rambla lavada
desnuda quedó atrás la traición
paciente como ordenada, la desconfianza
se deshacía en pausada ceniza,
donde la cercanías más distantes
bailaban una exótica melodía de oriente
anoche me encontré una mujer
en plumas nocturnas y mirada airada
airada como el vuelo cuando se espanta
precavida, envolvente
números que desafiaba con la razón
sentimientos más ocultos que ostiones
abro las puertas del armario
colgadas, preguntas y respuestas
variados los colores, pero
dentro un mismo tema
matices arrugados, blancos repetidos, infinidad de grises,
anudados sentimientos, crisis y crisoles bien planchados
recorro con los ojos, meditando
que me queda, hasta formular
el comentario y desde allí
elegir una identidad.
el don de la palabra
me dijo
y no, no tengo ningún don
solo es que las palabras pesan por lo vivido
con la persona, el momento, la sangre
sentida en nuestro cuerpo
ningún don,
solo el dolor de lo expresado
haciendo eco entre los pulmones
dejados sin aire e
inútil al teléfono por ambos despertado
no creo leas esto
tampoco creo que yo lo haya escrito
menos que estas palabras o aquellas
tengan ya algún sentido
ni sentido tenga llorar
por lo que puede o pudo haber sido
ni creo, ni creas, ni juntos haber crecido.
que decir cuando no se tienen ganas de decir
decir: hola?, decir luego te cuento, decir por decir
abominable el calor mata todas las ideas
el calor es selva, instinto,
ríos y ríes
aroma, hormonas
saliva y savia
que decir cuando solo el cuerpo habla
manos, besos, sed, lenguas, lentes, urgencia, pies amontonados
en emitidas palabras bordadas
sobre las delgadas ramas de sauces;
que decir, sino: nada y luego más nada.
que decir cuando te reclaman digas algo
esperan pacientes, abriendo una y otra vez el pecho
incondicionales de los divagues, las ostras cerradas
de sublimes canciones imaginarias y mil y una pavadas
que decir entonces
mejor es aguardar al pienso de la fresca madrugada.
gracias totales
la sutil diferencia se dibuja
entre distintos parpados
oblicuos y tiesos
donde estalla la imagen vivida
ayer
libertad
fue una escueta palabra
en un baldío de incomprensible
desolación, cristal tardío de
espera, fuente de oro a la religión
sagrada hostia, almas sin aire
trozando los cuerpos, celestes y
blancas trenzas de cabello cubierto
de esperanza, desenhebran
los besos, piernas y brazos
en la sacrificada
ruta de la encarnación.
bajó
el ascensor, el collar
apresó
al gato, la frescura
no fue, no quiso, no pudo, no debió existir.