Canción para una niña perdida
nadie dijo
que todo viniera organizado
nadie dijo
que tu cabellera revuelta y ondulada
peinara la desierta estepa a rugidos de león
nadie dijo
que los brazos delgados y rígidos
sostuvieran cantos de cuna y amor
nadie dijo
que las suelas no palparan el olvido,
la distancia y el rencor
nadie dijo
que la cumbre, la audacia, la arritmia, la desesperanza
no fueran motivo de nuestra canción
nadie dijo
digo yo
carque