Otro marco
otro lago
otro lago
al arrullo de un almuerzo
parque los alerces
Alambrado
destinos infinitos
sigo sus pasos
me mira un cangrejo
y manos
la bomba del mar
fabrica de arena
de colores
del aire
Siente mis manos
Como si fueran
De un pequeño niño
Suaves, inocentes
Posándose en tus mejillas
Depositando mi inocencia
Quitando tus miedos
Haciéndote dormir.
Siente mis manos
Manchadas de lapicera
Inquietas, inseguras
Como si fueran adolescentes
Descubriendo tu cabello
Acercándote a mi rostro
Sembrando un beso
Haciéndote sonreír
Siente mis manos
De seguras intenciones
Rozando tu cuerpo
Cabalgando en tu sexo
Cosechando lujuria
Olvidándome del tiempo
Como si fuera lo ultimo
Haciéndote el amor
Siente mis manos
Arrugadas, temblorosas
Cruzándose en las tuyas
Arropándote en la cama
Portadoras del café
Compañeras invernales
Como testigos de una vida
Haciéndote feliz
No sé aun
como continua esto
sintiendo mis manos
entrecruzadas
descansando en paz
o
sintiendo el pesar,
cargadas de tierra
y prontas a tu envío
Amor mío.
Pico, sal,
la sal pica
pican los picos
y el agua que vuela
formando nubes de espuma
abanicos de movimiento
mientras esperas
la señal, el alerta
de un pez
o del viento.
En Montevideo hay poetas
poetas
poetas
que sin bombos ni trompetas
trompetas
trompetas
van saliendo de recónditos altillos
altillos
altillos
de paredes de silencios de redonda
con puntillo.
Salen de agujeros mal tapados
tapados
tapados
y proyectos no alcanzados
cansados
cansados
que regresan en fantasmas de colores
colores
colores
a pintarte las ojeras y pedirte que
no llores.
Tienen ilusiones compartidas
partidas
partidas
pesadillas adheridas
heridas
heridas
cañerías de palabras confundidas
fundidas
fundidas
a su triste paso lento por las calles
y avenidas.
No pretenden glorias ni laureles,
laureles,
laureles
sólo pasan a papeles,
papeles,
papeles,
experiencias totalmente personales,
zonales,
zonales
elementos muy parciales que juntados
no son tales.
Hablan de la aurora hasta cansarse,
cansarse,
cansarse
sin tener miedo a plagiarse,
plagiarse,
plagiarse
nada de eso importa ya mientras escriban,
escriban,
escriban
su manía su locura su neurosis
obsesiva.
Andan por las calles los poetas
poetas
poetas
como si fueran cometas,
cometas,
cometas
en un denso cielo de metal fundido,
fundido,
fundido
impenetrable, desastroso, lamentable
y aburrido.
En Montevideo hay biromes,
biromes,
biromes
desangradas en renglones,
renglones,
renglones
de palabras retorciéndose confusas,
confusas,
confusas
en delgadas servilletas como
alcohólicas reclusas.
Andan por las calles escribiendo
y viendo
y viendo
lo que ven lo van diciendo
y siendo
y siendo
ellos poetas a la vez que se pasean,
pasean,
pasean
van contando lo que ven, y lo que no,
lo fantasean.
Miran para el cielo los poetas,
poetas,
poetas
como si fueran saetas,
saetas,
saetas
arrojadas al espacio que un rodeo,
rodeo,
rodeo
hiciera regresar para clavarlas
en Montevideo.
(Tomado de "Leo Masliah y pico", World Music BA, Buenos Aires, 1999)
Sí, a veces creemos
que es Dios,
otras nosotros mismos...
Lo cierto, es sentir
ese suelte de amarras,
navegar a la deriva.
Nos atemoriza conocer
nuestro último puerto,
y en toda travesía
de tormentas y navíos
es bueno disfrutarla,
antes que tirar por la borda
esta pesada ancla.
Alguien
ha amarrado
mis globos
los fragmentos de
esperanza
se opacan sobre vos
la percepción
se oculta en callejones
donde la sombra
es la norma, la básica
de tres en tres
se alzan escalones
donde avanzaste,un salto
lo bueno, lo mejor, lo non santo
de todas formas
no es el final
sino a quienes vayas
de oportuno
esquivando y saludando.
I
uno va dejando huellas
por donde quiera que pase
tienen mucha vueltitas...
uno termina, mareándose,
laberinto curvo, acolchado y registrable
no intentes ser algo definido,
intenta ser tu, así... es más fácil
II
aparece un remolino, entonces
y yo en este pequeño bote...
tenés salvavidas? me preguntas
quién tiene uno, en estas tempestades?
...no... no creo
uno siempre se encuentra
entre dos aguas,
aquí, de océano y de río
nada, y el vacío
un envase
un líquido indefinido...
III
"y qué hacer con las ideas
y los sentimientos
y el alma?" me demandas
contenerlas en parte,
destilar en oscuras flemas,
olvidar, mientras no duerma
Así de abrupto...
alguien rasgó mi piel de cebolla
Y como no soy bueno,
con esto de las velas y timones
y guiarse por estrellas
los poetas estamos condenados
al naufragio. El más intenso.
IV
" hace tanto que
no veo un cielo de verdad..."
me has dicho...
hace tanto que no has querido
el cielo siempre esta,
la luna se empeña en seguirnos,
somos nosotros quienes...
buscamos escondernos
el viento aumenta el giro otra vez,
ya me llega su silbido.
V
" y si estás todavía en el bote, cuidado..."
repites
es la vida de marinero, descuidado
todos vamos en uno
los remolinos son interiores
debería caer por tu boca
para verme en peligro
y entrar a tu vientre
remar, llevarte agua calma
que sale de otros molinos
a contracorriente...
te bañan mis olas ahora
me gustaría humedecerme en las tuyas.
cuando quieras...
de creerte vista
de los paseos
de las brisas
y los fuertes vientos
hojas que se remueven
cuando nos comienza el otoño
aparecen los fríos,
de la espera
secos latidos,
que de soplos
hacen paros cardiacos
marcan pasos
en un solo sentido
me desmotiva volver
hay que romper un hechizo,
el de la frustración
como para todo
hay un tiempo
debe salir natural
y no forzado
algún día volveré
cuando lo haya olvidado
pero no quiero
reconquista y misiones
volveré
cuando la gota del estímulo
se engrose
y caiga sonora
de puro goce