notas de la pradera |
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Si la uva esta hecha de vino, quizá nosotros somos las palabras que cuentan que somos. (de El libro de los abrazos de E. Galeano)
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Se muestran los artículos pertenecientes a Junio de 2005. más uno másplasma de la ciudad articulado engranaje móvil hacia ningun lugar popular marcha, sin retorno muy singular, propia de la especie de mí uno más ahí el aire de los precipiciosfundamenta la elección, lo hacemos denso o leve según cuanto de abierto tengamos las manos. el feliz poseedor de las manosde las uñas del cigarro del frío, el hambre, la insolvencia, la intemperie, la soledad, la más segura indiferencia la nuestra tri tri Ser parte del conclave que se desarrollaba puertas afuerarodeado de otoñal parque, la botella a media asta de un rosado agrio, una bolsa de nylon arrugada oficia de mantel en improvisado picnic de asado frío. Sumerjo la cámara dentro de ese triángulo equilátero, de las bermudas, de lo que fuere… impunemente con mi pausada charla, les quito un poco de su cotidiana luz y sombra, yo... el coleccionista de almas. el hombre de la calle El hombre de la calleatraviesa el temporal, porfiado, de sombrero encorvado al caminar Se para frente a un quiosco lo distrae un titular y sigue como siempre como todo en la ciudad No me hablen más de él no me hablen más por él que yo lo veo en cada esquina y lo escucho en el café El hombre de la calle dice no te aguanto más en medio del discurso corre bruscamente el dial Él sabe que a ese hombre nunca lo vera en su hogar ni el vino ni la mesa junto a él compartirá No me hablen más... El hombre de la calle sigue yendo a trabajar, porfiado, de sombrero más allá de un temporal A veces compra un diario, se lo lleva para ojear las fotos del partido en la página de atrás No me hablen más... de Jaime Roos (compositor - músico popular- productor artístico uruguayo) adentro masticas saliva,que drena azul de alcohol un hijo emigra/escapa de tu pasado, su presente y destinos enterrados panadero una vez fuiste harina de otro costal ahora eres icono siente vivo y no concientecoma emocional, como se respira en el aire social, público y empresario la sangre se oxigena de vacíos y por las venas corren sin pausa los deseos aquellos materiales, de ser alguien donde apoyar lo vestido en círculo redondo el corazón bombea en espasmódico latir, olvida alimentar las ganas, el porque de haber nacido papá la edad de las rosasbotón, pinpo-yo y mi abertura deshojarse antes del fruto que se arruga sin-con-descendencia la edad de los rosales estaca, brotes y enrra-iza-miento tortuoso camino, amputado de tijeras se insinúa como techo de una glorieta las edades paralelas la marcada experiencia, la inocencia diaria tu voz, tus ideas y tu arte clavándose en mí, como espinas. pecado -es la última vez, me dijiste -con aire de confesión.-la verdad, es que no sé como controlarlo, como olvidar, como salir – -¿que es la vida, sino una eterna carrera hacia la muerte?- sonríes y sentencias. -hay quienes la transitan más deprisa, otros despacio -con cautela, afirmas. -tal vez, pero siento mi sangre estancándose… fría, aburrida de la misma música, iguales latidos. -sino no existiera el deseo habría que inventarlo- me rió, mientras cambias mis terminales sábanas blancas. llamadas cha cha cha, cha cháescenas montevideanas, pero de febrero se apronta la comparsa, ya salen los tambores llamadas II se templan las lonjashojas de diario, calientan el cuero y las manos el color del nerviosismo |